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Tabla de contenido

1.3 Elementos que empujan al suicidio: intento de suicidio

 

Se ha indagado con los médicos generales acerca de su percepción sobre las razones o motivos que empujan a los pacientes entre los 11 y 18 años a realizar intentos de suicidio. A continuación se describen tales razones, además de algunos factores que condicionan y determinan la manera como los médicos obtienen esta información.

 

1.3.1 Lectura de las razones por las cuales los niños y adolescentes cometen conductas suicidas.

Dado el tipo de atención que realizan los médicos en urgencias, así como el tiempo del que disponen para tal tarea, son diversas las formas mediante las cuales obtienen información relativa a las motivaciones que tienen los adolescentes para cometer actos que atentan contra su vida. Algunos de ellos le preguntan directamente al paciente, si este se encuentra consciente, como parte de la anamnesis o triage. En casos en los que el paciente no está consciente o alerta, los médicos indagan con los familiares o acompañantes del mismo. Algunos otros no obtienen la información directamente de los consultantes, sino que se enteran de lo sucedido por medio de algún otro colega que lo haya atendido inicialmente.


Independientemente de cómo hayan accedido a la información, los médicos refieren que los adolescentes realizan este tipo de actos motivados por razones como peleas con los padres o adultos cercanos, porque no les dieron un permiso, o porque no están de acuerdo con su pareja o sus amigos.


Del mismo modo, las dificultades relativas a la aceptación de la norma impuesta por los padres o cuidadores primarios, o antecedentes de disfunción familiar, pueden incitar a peleas y desencuentros que motivan a los adolescentes a adoptar conductas suicidas. Finalmente, disputas o rupturas con la pareja y problemas en el ámbito escolar o social, suelen también ser causantes de este tipo de actos.

 

MG001I2: Entrevistador: ¿qué razones te daban? Vos le decías “bueno ¿y por qué intentaste hacer esto?” y ellos ¿qué te decían?


Médico: Cuando eran adolescentes, como te digo, veía uno mucho era problemas más sociales, ¿cierto? De pronto de pobreza, de farmacodependencia, mucho. Daban una explicación de tipo social, como pobreza, problemas familiares, problemas en el estudio, eh… y farmacodependencia.


MG003I1: La mayoría de los adolescentes que recuerde en este momento, era por problemas con sus… de adaptación como con sus padres, algunos como por la relación amorosa, una terminada con el novio.

 

Frecuentemente, los médicos señalan que este tipo de actos son realizados como una respuesta impulsiva e irreflexiva a alguna de las causas mencionadas, y como una manera de salir, escapar o solucionar problemas que, a juicio de los profesionales de la salud, son bobos, superficiales, vagos o estúpidos.

 

MG008I: Problemas que no son realmente importantes.

 

La lectura que los médicos hacen de los adolescentes denota una concepción de sus actos y/o motivaciones suicidas como causas infantiles, inmaduras, superficiales o bobas, asunto que, como ya se ha mencionado, impacta el tipo, alcance y pertinencia de la atención brindada.

 

MG008I1: Entrevistador: ¿Qué podrías, cuáles podrías decir tú que son como las razones de mayor prevalencia por las cuales los niños y adolescentes intentan suicidarse?

 

Médico: Por problemas con los papás pero son problemas como… (silencio) pues a mi modo de ver muy superficiales. Pero no son cosas realmente importantes pues, es que es más, yo no apoyo o no estoy de acuerdo con que una persona intente suicidarse; siempre hay alguna cosa que se pueda solucionar, esa no es como una salida. Ya cada uno tendrá sus problemas y sus cosas sí, muchas cosas que expliquen eso pero no, no estoy de acuerdo. Entonces realmente son problemas muy vagos.

 

MG003I2: Pero la mayoría por problemas ya sea con el papá o ya sea con la mamá y había en ellos, adolescentes sobre todo es como por esa… por el problema que tienen los adolescentes con los papás, como de entendimiento en muchas cosas: que permisos y de ese tipo de cosas, que ellos tomaban una conducta impulsiva y hacían un intento o un gesto suicida.

 

Por otro lado, se cree con mucha frecuencia que solo pueden considerarse como intentos de suicidio aquellos actos en los que los efectos del daño autoinflingido sea importantes. Por consiguiente, las cortadas o intoxicaciones con dosis bajas de medicamentos o pesticidas, son consideradas como “simples gestos” para llamar la atención, para manipular al sistema o a la familia, o para recibir algún beneficio secundario. Podría pensarse, en este sentido, que a menor impacto físico del daño autoinflingido, menor es la importancia que se le otorga durante la atención médica. Así, dicha intervención se limita a la estabilización de síntomas somáticos, sin indagar por las causas y efectos psicológicos de la situación.

 

MG001I1: Lo que pasa es que la gente… yo creo que eran más gestos.


MG001U1: Una paciente que tuvimos, como de 16 años, con muchos… muchos entre gestos e intentos reales; de muy difícil manejo. Llegaba diciendo que se tomaba un fluoracetato de sodio por ejemplo, que eso es… y usted la veía tranquila, tranquila y eso 2 horas, 6, 8 y nunca pasaba nada, entonces ya también manipulando pues el sistema, y uno con esos pacientes cuando trabaja en lugares donde hay posibilidad de que se le vuele a uno el paciente… se ve mucho ese tipo de manipulación. En los pueblos…eh sí, en unidades de primer nivel de barrio, sí sé que se ve mucho ese tipo de pacientes que llegan ya inclusive diciendo mentiras, pero es como llamando la atención, y eso va haciendo que uno como médico, que no es experto en psicología ni en psiquiatría, se vuelva muy difícil el manejo porque…o sea, usted ahí tiene que tomar decisiones, a nosotros nos toca tomar decisiones con eso: si el paciente hay que remitirlo a que sea hospitalizado por psiquiatría o no.

 

MG005U9: ¿Qué daba a veces rabia? El ver que había gente y adolescentes, sobre todo, que lo hacían y lo hacían como por captar la atención bien fuera de los papás o del novio, o de la novia o del amiguito o de los del colegio, y eran hechos que no lograban ni siquiera ser intentos suicidas, sino que era como más el gesto.

 

Como hemos señalado antes, es muy importante considerar todos estos gestos como actos que poseen una intencionalidad clara, que va más allá de “llamar la atención por capricho”, y que, por el contrario, configuran una condición real de llamado de atención que debe ser escuchada atentamente y, en lo posible, respondida y atendida de manera pertinente.

 

1.3.2 Postura personal de los médicos generales frente al intento de suicidio.

De acuerdo con el enfoque interaccionista, no es posible considerar procesos de atención que obvien la presencia e influencia de quien atiende dicho proceso. En el caso particular de la atención de intentos de suicidio, las sensaciones y percepciones de los médicos se relacionan comúnmente con rabia, rechazo, pereza, desacuerdo generalizado con que esa sea una salida válida para enfrentar los problemas. Solo en ocasiones se advierte preocupación o compasión por la situación de los sujetos que han llegado a causarse daño deliberadamente para solicitar atención, actitudes que le confieren a la relación una dimensión reparadora que puede bloquear el empuje al suicidio.

 

MG002U6: Pereza, absolutamente… o sea siempre decía yo… ¿Por qué tenemos que dedicarnos a tratar de cuadrar lo que este por voluntad propia hizo? Pues, no sé si me entendés la idea. Cuando llegaba ante un intento de suicidio decía yo: ‘Que carajada… ¿para qué? ¿Para que lo vuelva a repetir hasta que se logre matar?’. O simplemente decía yo: ‘pa´ ir a oírle la queja y los mimos a una pendejita que la dejó el novio’. Ese ese es el concepto que a uno primero le viene a la cabeza, sino que posteriormente -afortunadamente en la universidad sí le enseñan y lo dejan muy claro- que es un paciente, que es alguien que está sufriendo y que hay que ayudarlo, así me genere rechazo y malos sentimientos, y eso se anteponía obviamente. Pero la primera cosa era la pereza… qué jartera tener que atender una persona así.


Estas apreciaciones implican que, desde la posición del médico general que atiende la urgencia, el acercamiento a la comprensión de las motivaciones que tienen los adolescentes para cometer intento suicida, está sesgado por la postura personal que cada uno de ellos asume con respecto al evento en cuestión. Se trata, en general, de una postura mediada por el desagrado y el malestar. Además, es preciso indicar la falta de formación y entrenamiento en temas de comunicación y evaluación. De hecho, como muchos de los médicos generales lo mencionaron, no siempre saben cuál es la forma adecuada de preguntar sobre estos temas.


Esta carencia abre grandes posibilidades para fortalecer la atención del intento de suicidio de niños y adolescentes por parte de los médicos generales, y exige el diseño de estrategias que permitan impactar, desde la perspectiva interaccionista, las vías de abordaje e intervención del acto que resulten más pertinentes y oportunas.