Logo Editorial CES blancoUniversidadCES

Logo Editorial CES blancoUniversidadCES

Tabla de contenido

1.5 Elementos que empujan al suicidio: prospectiva

 

En términos generales, en las entrevistas realizadas a los médicos de los servicios de urgencias hay pocas referencias al concepto de prospectiva, posiblemente debido a condiciones parecidas a las mencionadas anteriormente:


• Características de la formación y entrenamiento: en su mayoría, estos profesionales de la salud son entrenados para abordar y dar una adecuada solución a problemas de índole orgánico. Por tal razón, limitan su intervención y sus indagaciones al dominio puramente somático.


• Características de la atención: normalmente es puntual y basada en asuntos de estabilización orgánica. Respondiendo a esta lógica, se evidencia un interés en conocer datos que aporten al abordaje y resolución de los asuntos somáticos.


• Disponibilidad: dadas las características de los servicios de urgencias, se observa una insuficiente disponibilidad de tiempo para la atención, carencia explicable por alto flujo de pacientes y la variedad de patologías o afecciones a tratar. De ahí la prioridad concedida a la resolución de lo somático, no solamente porque están capacitados para hacerlo, sino también para garantizar la atención de todos los pacientes.


• Aspectos personales: la investigación muestra que la posición de los médicos generales sobre el intento de suicidio, está mediada por creencias personales y temores propios. La intervención médica se construye entonces, simultáneamente, con los deseos y valores del médico y con las necesidades del paciente, generando así algunas dificultades en el proceso de intervención, antes mencionadas.

 

Pese a la dificultad de encontrar referencias directas, se identifican tres aspectos que de manera indirecta tienen que ver con la noción que el médico general de urgencias tiene acerca de la prospectiva en el abordaje de los pacientes con intento de suicidio. El primer aspecto atañe al proceso de remisión al servicio de psiquiatría, ya sea dentro de su misma institución de salud o por fuera de ella. Esta decisión se toma generalmente, con base en lo que indican la mayoría de protocolos médicos de atención en casos de intento de suicidio.

 

Sin embargo, si bien se trata de una decisión protocolaria, en muchas ocasiones se convierte para los médicos en una manera de transferir la responsabilidad de una adecuada valoración de este tipo de pacientes a los psiquiatras, aquellos profesionales que, en su opinión, tienen más conocimiento y entrenamiento para afrontar situaciones relacionadas con el suicidio.


El segundo aspecto, se desprende de la preocupación que manifiestan muchos médicos a la hora de definir un plan de manejo o tomar una decisión frente al abordaje y seguimiento de los pacientes con intento de suicidio, dada la responsabilidad médico-legal que implican estos casos. Es pertinente recordar que si luego de la atención y estabilización orgánica del paciente se produce un nuevo intento, sea cual sea su desenlace, la responsabilidad podría recaer sobre los médicos generales. Mecanismos como las auditorías o evaluaciones sobre el criterio bajo el cual se dio el alta, están dispuestos para supervisar rigurosamente la intervención médica, lo cual, naturalmente, genera tensión en los profesionales de la salud.

 

MG001U20: En una institución de primer nivel y en entorno rural la decisión es: si el paciente, por ejemplo, hace un gesto, la decisión es…eso ya es…usted lo va a interpretar como tal, si lo va a mandar para la casa o no y qué puede pasar después. Como te digo, la parte médico- legal es muy importante en este sentido; eh… y son pacientes muy, muy reconsultadores vuelven a intentarlo y vos entonces ya no sabés hasta qué punto te vas a meter en un problema.

 

MG003P3: Aunque uno como médico general encuentra muchas veces en la anamnesis ‘quería llamar la atención’, no podemos cargar con la responsabilidad de mandar un paciente de estos para la casa y que le pase algo.

 

Por estas razones, los médicos prefieren tener la certeza de que sus decisiones están basadas en indicadores medibles y evaluables que provengan de un protocolo o guía oficial de atención, con el que puedan respaldar las decisiones y consideraciones adoptadas en la atención de cada caso. Precisamente, la indicación de remisión a psiquiatría aparece en la mayoría de los protocolos, enfatizando en qué debe hacerse luego de la observación y correspondiente evaluación del riesgo suicida:

 

MG005U4: Uno intentaba lo que te decía ahorita: que el paciente tuviera una red de apoyo a la que pudiera, al momento del egreso, estar como bien. Pues, dentro de lo que cabía. Eso era lo que miraba y siempre, siempre, siempre le buscaba una cita con psiquiatría; siempre, fuera la que fuera la seguridad social del paciente, siempre se le conseguía una cita con psiquiatría en Medellín para que el paciente viniera y fuera evaluado por el psiquiatra.

 

Un tercer aspecto, evidenciado por el discurso de una de las médicas entrevistadas, contrarresta ligeramente la postura expresada en los dos aspectos anteriores. Se trata de una preocupación que va más allá de la expectativa básica que tiene el paciente con respecto a la atención brindada por un médico general. En efecto, la atención de esta profesional denota una posición diferente, en especial cuando menciona su intención de que el paciente, al salir del hospital, pueda contar con las mejores condiciones posibles en términos de red de apoyo que lo contenga y sepa identificar las relaciones significativas que están generando malestar. A partir de este acercamiento, la médica recomienda el acompañamiento de aquellos que le generen bienestar y estabilidad al paciente, por lo menos mientras este último logra acceder a una evaluación en un servicio de psiquiatría.

 

MG005U4: Entrevistador: Y finalmente en manos de quién estaba el darle de alta o… ¿Quién definía el procedimiento para que lo remitieran al psiquiatra?

 

Médica: Pues eso estaba en manos básicamente del médico pero muy teniendo en cuenta la opinión o como el concepto de la psicóloga, ¿cierto? y si consideraba si el paciente sí estaba en condiciones de afrontar su realidad y poder reincorporarse a su vida diaria, si tenía una familia en la cual el paciente pudiera estar seguro, estar bien; que no hubiera… por ejemplo, había casos en los que tenía que intervenir la comisaría de familia, en los casos en que ya había problemas de maltrato intrafamiliar o problemas de abusos o cosas así, entonces siempre tenía que haber primero sido evaluados por los psicólogos pues ya externos, y ya, a las 48 o 72 horas a menos de que tuviera que venir la comisaria y todo eso, se le daba de alta al paciente. Como te digo, si había permanecido estable y si no había como ningún toxidromo que necesitara pues como un periodo de observación más largo y si el paciente… pues, uno intentaba lo que te decía ahorita: que el paciente tuviera una red de apoyo a la que pudiera, al momento del egreso estar como bien. Pues, dentro de lo que cabía; eso era lo que miraba y siempre, siempre, siempre le buscaba una cita con psiquiatría; siempre, fuera la que fuera la seguridad social del paciente, siempre se le conseguía una cita con psiquiatría en Medellín para que el paciente viniera y fuera evaluado por el psiquiatra.

 

Esta respuesta es propia de un sujeto consciente de cumplir un rol, en relación con otros que conforman su grupo de referencia, y a partir del cual se definen ciertas particularidades que deben ser consideradas para atender adecuadamente cada caso.