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Tabla de contenido

1.6 Elementos que empujan al suicidio: sistema general de salud

 

Según lo relatado por los médicos entrevistados, es probable que el Sistema General de Seguridad Social en Salud de Colombia (SGSSS) ofrezca condiciones desfavorables para realizar un tratamiento, acorde a las necesidades de atención de los pacientes con intento de suicidio.


En efecto, todos los médicos generales describen que, independientemente del nivel de complejidad de la institución de salud en la que trabajen (desde el primer nivel, hasta el cuarto nivel de complejidad), el servicio de urgencias se ve a menudo sobrepasado por la cantidad de pacientes que llegan aquejados por afecciones y patologías muy variadas. De esto se deriva, como indicamos antes, que el tiempo de atención para cada paciente es corto y limitado y deben enfocarse en asuntos meramente orgánicos.


MG003U7: …Muchas veces cuando tenía el servicio colapsado, porque a veces era una sola, un solo médico en la noche con todas las urgencias y este tipo de pacientes llega y uno ‘yo quisiera tiempo’ ¿cierto? Entonces muchas veces no lo atendía porque tenía pacientes de verdad, estos pacientes están enfermos pero tenía pacientes críticamente enfermos. Entonces este paciente me tocaba como limitarme al interrogatorio normal y simplemente a dejar las órdenes para que se quedara hospitalizado, para que lo viera psiquiatría.


Dadas estas condiciones, en la cuales el médico de urgencias debe atender la mayor cantidad de pacientes en el menor tiempo posible, a fin de no desestabilizar el equilibrio administrativo del Sistema de Salud, los pacientes que llegan a un centro de salud con intento de suicidio, sea cual sea el método utilizado y la gravedad de sus efectos, tienen que afrontar las limitaciones mencionadas.


MG008U3: Entrevistador: ¿Qué tanto te involucras tú con esa parte que tú decías de identificar qué fue lo que llevó al paciente a tomar esa decisión?, ¿lo remites ahí mismo, tienen psiquiatra en el hospital, en la clínica, o de una vez lo remiten después de la 48 o 72 horas?, ¿o tú has alcanzado a indagar algo, a hablar algo con la familia?, ¿qué tanto contacto tienes con su familia, por ejemplo?


Médico: Pues normalmente… es que lo que nosotros hacemos no pretende indagar eso, porque es que el volumen de pacientes es muy grande.
Desde el punto de vista del “principio de realidad”, y según las condiciones mencionadas, es comprensible que los médicos de urgencias prioricen el abordaje los indicadores somáticos y posterguen la valoración y tratamiento del resto de asuntos a otros momentos, a otros profesionales e, incluso, a otras instituciones.


Un factor adicional del Sistema de Salud, el cual impide que se reúnan las condiciones fundamentales para el abordaje adecuado de pacientes con intento de suicidio. Se trata de una condición descrita por varios de los médicos generales, a veces incluso por los psiquiatras, y consiste en la falta de oportunidad en el seguimiento ambulatorio para este tipo de casos. Una vez dados de alta, estos pacientes salen del hospital con una orden para atención prioritaria por psiquiatría o psicología, trámite que alguno de los miembros de la red de apoyo del niño o adolescente debe gestionar por sus propios medios.


Al tiempo que obtienen la aprobación de las citas en mención por parte de su Empresa Promotora de Salud (EPS), la asignación de las fechas de atención no es prioritaria, llegando a fijarse a los dos, tres, cuatro y hasta seis meses después de la hospitalización.


Esta realidad interpela a los médicos y a todos los profesionales vinculados a la atención hospitalaria, pues, en el caso de los intentos de suicidio, muchos pacientes reinciden dos meses después del primer intento (Carmona et al., 2010a; de Zubiría, 2007; Gómez-Restrepo et al., 2002; Greydanus et al., 2009). De hecho, algunos pacientes vuelven a la misma institución a consultar por urgencias, sin que aún hayan podido recibir la evaluación y seguimiento por psiquiatría. En el mejor de los casos, cuando a un paciente le asignan rápidamente su cita de evaluación en dicho servicio, esta se programa para el mes siguiente. El paciente asiste a la cita y se entrevista con el psiquiatra de la institución contratada por su EPS, donde obtiene una medicación que en ocasiones no puede reclamar porque no está dentro del Plan Obligatorio de Salud o es muy costosa. En otros casos, no existe la medicación, y el paciente es reenviado a su casa sin recomendaciones prácticas y pertinentes para la complejidad de su condición física o psicológica.


Estas son las circunstancias que enfrentan los pacientes que han hecho un intento de suicidio, sin distingo de edad o nivel socioeconómico. Esta realidad afecta, en particular, a los pacientes que solo cuentan con el cubrimiento básico y obligatorio de la seguridad social. Desde luego, esto incluye a los niños y adolescentes con intento de suicidio, quienes, por otra parte, son “etiquetados” como inmaduros, impulsivos y manipuladores, razones por las cuales se omiten las motivaciones de su problema y se limita la intervención médica a la estabilización orgánica inicial.